ESTUDIOS BÍBLICOS

Procura con diligencia presentarte ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que usa bien la palabra de verdad (II Ti 2:15).

UN SOLO CAMINO

Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Jn 14:5-6).

¡FAMILIAS FUERTES IGLESIAS FUERTES!

Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe (Gal 6:10).

RADIO ON LINE LAS 24 HORAS

Jesús respondió: «Más bien, dichosos los que escuchan la palabra de Dios, y la obedecen (Lc 11:28).

LIBERTAD DEL PECADO EN CRISTO

Entonces Jesús dijo a los judíos que habían creído en él: "Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" (Jn 8:31-32).

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jueves, 22 de noviembre de 2012

Dios desea que yo sea un modelo de su carácter

Introducción: 
EBSERMONES

A. Dios tiene un plan para con nosotros. Ese plan incluye que seamos parte su pueblo y que cada creyente sea un modelo de su carácter. 

1. Quiere que lo imitemos, que vayamos siendo transformados y pareciéndonos más a Cristo. 
2. El apóstol Pedro lo dijo: “...como aquél que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir” 

B. Pablo nos manda a no ser conformados por los deseos de este mundo, sino a ser transformados mediante la renovación de nuestra mente, y esto a través de la Palabra de Dios. En una ocasión dijo: “ya no vivo yo; Cristo vive en mí”. Es nuestro deber crecer en semejanza a Cristo, nuestro modelo de conducta y carácter. 

C. Veamos algunas maneras en que podemos imitar a Cristo en lo que hizo mientras estuvo aquí en la Tierra. 


I. En medio del sufrimiento (I Pe 2:22). 

A. Hay muchas causas del sufrimiento. Sin embargo, hay dos razones básicas: justas e injustas. Sufrimos justamente cuando se trata de alguna consecuencia de nuestro pecado, cuando es el resultado de alguna necedad o simplemente cuando se trata de los efectos de vivir en un mundo imperfecto y lejos del temor de Dios. 

B. El apóstol no se refiere a ninguna de estas circunstancias. Pedro se refiere a sufrir como resultado de hacer el bien. El sufrimiento que tiene en mente se trata de uno que tiene como causa alguna injusticia. (El v.22) dice claramente que Cristo no cometió pecado; sin embargo, él escogió sufrir para que nosotros pudiéramos ser libres. 

C. En la época de Pedro, muchos cristianos eran criados, siervos o empleados; Pedro los anima a que estén sujetos a los amos sin importar si su carácter los hacen merecedores de su obediencia. 

D. Cuando seguimos el ejemplo de Cristo y vivimos para los demás, también podemos llegar a sufrir. Nuestra meta debe ser afrontar el sufrimiento como Cristo: con paciencia, calma y confianza de que Dios tiene el dominio del futuro. 

E. En medio de una sociedad enferma por deseos de venganza, odio, resentimiento y rebelión a las autoridades, debemos estar dispuestos a sufrir por el bien mayor de los demás. Alguien le preguntó a un creyente ¿Porqué sufren los justos? A lo que respondió. ¿Y por qué no? Ellos son las únicas personas que pueden resistir. 


II. En el servicio (Jn 13:14-15). 

A. Era la última noche que Jesús pasaría con sus discípulos antes de ir al Calvario a morir por ellos cuando hizo algo que los dejó a todos con la boca abierta: lavarles los pies sucios y llenos de polvo. Lavar los pies de los invitados era una tarea que era realizada por un siervo, no por el anfitrión. Lo hacía el esclavo, no el dueño de la casa. Y no era cualquier siervo, sino el de menor rango. Con razón Pedro se sorprendió hasta el punto de indignarse y resistirse a que Jesús le lavara sus pies. 

B. Al igual que Pedro, no hemos entendido la lección que Jesús enseñó a sus discípulos aquella noche de intimidad; que en el reino de los cielos es imposible dirigir sin estar dispuesto a servir. Es muy fácil y agradable servir a quienes consideramos que están por encima de nosotros, como nuestro jefe, el pastor, nuestros padres, alguna autoridad o simplemente alguna persona renombrada. Pero servir a quienes consideramos por debajo de nosotros como nuestros hijos, empleados, esposas (en el caso de los maridos) requiere de mucho esfuerzo; es un precio muy alto que pocos están dispuestos a pagar. 

C. Esto nos deja una gran enseñanza: Si Dios, el rey del Universo hecho carne está dispuesto a servir, cuánto más nosotros (sus criaturas) debemos imitarlo sirviendo de cualquier manera que glorifiquemos su Nombre. Lo menos que podemos hacer al respecto es lo mismo que está en el (v.16): no somos mayores que nuestro Señor; así que debemos ir más allá del reconocimiento de lo importante que es servir y demostrarlo con hechos. 

D. Tal vez nos haga falta resaltar una frase que aparece escondida en el (v.1) allí dice que Jesús amó a sus discípulos hasta el fin. Los amó hasta en el último momento. Una posible traducción podría ser que los amó hasta lo sumo. Y eso es precisamente lo que Jesús demostró en estos últimos 4 capítulos del evangelio de Juan. Un amor intenso, sacrificial y abnegado (como el de Jesús) es lo que necesitamos para servir a la gente. Dios manda a servir a los demás hasta el punto de estar dispuestos a dar nuestra vida. 

E. Piense ahora mismo: ¿A quién puedo servir hoy? ¿Quién necesita de mis capacidades, de mis posesiones, de mis palabras, de mi esfuerzo, de mi dinero? No pierda de vista que hay una bendición para todos aquellos que saben y hacen lo que Jesús demanda de nuestras vidas. Hemos visto que debemos ser modelos del carácter de Dios en el sufrimiento y en el servicio. Finalmente, podemos ser un modelo del carácter de Dios en 


III. En la pacificación (Col 3:13). 

A. ¡Qué palabras más pesadas a nuestros oídos... y mucho más para nuestra voluntad! Somos vulnerables a las ofensas de los demás hasta el punto de que andamos siempre a la defensiva para no ser atacados. Hemos sido condicionados a responder instantáneamente de la misma manera en que somos agredidos por quienes nos rodean. Vivimos en el nivel de devolver mal por mal. No queremos ser vistos como inferiores o débiles si no respondemos la ofensa. Queremos ser nosotros los que tengamos la última palabra. 

B. Y si no podemos salir triunfadores porque nos topamos con alguien más terco que nosotros, entonces abrigamos los perversos sentimientos de odio, resentimiento y amargura, que como dice Santiago comienza como una peligrosa raíz, pero al final llegan a contaminar a muchos. Mucha gente hoy duerme y despierta con resentimiento y odio hacia ciertas personas que en algún momento de sus vidas los agredieron o hirieron. En sus corazones hay sentimientos de venganza y rencor, y en consecuencia no viven en gozo y paz completos. 

C. Hubo alguien que tuvo todos los motivos para abrigar rencor, venganza y resentimiento, pero que se resistió a la idea de ser vencido por ellos. Tenía todo el poder a su alcance para despedazar a sus enemigos, pero que en lugar de eso decidió hacer lo impensable: perdonó. Jesús fue burlado, agredido, despreciado y traicionado mientras estuvo en la Tierra, pero en ningún momento dio muestras de ira hacia sus enemigos. En vez de agredir, él sanó; en vez de maldecir, él bendijo; en vez de atacar, se dejó atacar. Su misión fue de reconciliar al mundo con Dios, a pesar de que le tuvo que costar su misma vida. 

D. Todo esto que se enseña en cada página de la Biblia es muy conocido por todos nosotros. Pero, ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo hacer lo mismo? La respuesta es simple: nos hemos olvidado de cuánto Dios nos perdonó. Dios nos perdonó y promete que nunca más se acordará de nuestras ofensas; es más dice que las ha echado en el fondo del mar. Cuando Ud. le vuelve a pedir perdón a Dios por un pecado que ya le ha confesado anteriormente, él se sorprende y pregunta: ¿De qué me hablas? ¿Cuál pecado? 

E. ¿Le es difícil perdonar a alguien que se ha equivocado un poco, cuando comparado con Dios, él le ha perdonado a Ud. muchísimo? Entonces necesita meditar y reflexionar bastante en todo lo que significó la muerte para Cristo. Su perdón y amor infinitos seguramente le ayudará a amar y a perdonar a otros. No olvide: De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 

F. Ilustración: No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas juntas cayeron en un conflicto. Este fue el primer conflicto serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma continua. Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta llegar a ser una diferencia mayor entre ellos, hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio. Una mañana alguien llamó a la puerta de Luís. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero. "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño: "quizá usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso". - "Sí", dijo el mayor de los hermanos, "Tengo un trabajo para usted. Mire, al otro lado del arroyo aquella granja, ahí vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y él tomó su tractor y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Bueno, él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor". ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? "Quiero que construya una cerca, una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más." El carpintero le dijo: "Creo que comprendo la situación. Muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los postes y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho." El hermano mayor ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo. El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando. Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo. El granjero quedo con los ojos completamente abiertos, su quijada se cayó. ¡No había ninguna cerca de dos metros! En su lugar había un puente -¡un puente que unía las dos granjas a través del arroyo!- Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos. En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano le dijo: "¡Eres un gran tipo; mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho!". Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas. "¡No, espera!", le dijo el hermano mayor. "Quédate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero. "Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir". 


Conclusión: 

A. Lo que hizo Cristo es nuestro máximo ejemplo: son como las pisadas en las que debemos poner nuestros pies todos los días para caminar con seguridad. 

B. Si queremos ser luz del mundo, es necesario ser modelos del carácter de Dios, que nos ha sido revelado en su Hijo Cristo. 

C. Al vivir como Él traeremos gloria y nuestras vidas serán bendecidas ampliamente.

jueves, 10 de mayo de 2012

El carácter cristiano


Todo este capítulo trata de lo que podríamos llamar El carácter cristiano en acción. Considera a las personas por edades y condiciones, y establece cómo deben ser en el mundo. Empieza por los hombres de edad.

I. Los hombres de edad (Tito 2:1-2)
A. Deben ser sobrios. La palabra original es néfálios, que quiere decir literalmente sobrio en contraposición a dado a excesiva indulgencia en cuanto al vino. Lo importante es que cuando un hombre ha llegado a la edad de la madurez debe ya haber aprendido cuáles son y cuáles no son los verdaderos placeres. Los hombres de edad deben haber aprendido que los placeres de indisciplina personal cuestan mucho más de lo que valen.
B. Deben ser personas serias. La palabra original es semnós, que describe al que es serio en el buen sentido. No se refiere a ser un lúgubre aguafiestas, sino a que sea una persona que sepa que vive a la luz de la eternidad, y que no pasará mucho tiempo antes que pase de la compañía de las personas a la compañía de Dios.
C. Deben ser prudentes. La palabra original es sófrón, que describe al hombre que lo tiene todo bajo control. Con los años, la persona de edad debe haber adquirido ésa fuerza de la razón purificadora y salvadora que ha aprendido a gobernar todos los instintos y las pasiones para que ocupen su lugar adecuado y no más.
Tomando las tres palabras juntas se obtiene el sentido de que la persona de edad debe haber aprendido lo que puede llamarse la seriedad de la vida. En la juventud se puede perdonar una cierta medida de precipitación y de improvisación, pero los años deben contribuir a la sabiduría. Una de las cosas más trágicas de la vida es la persona que no parece haber aprendido nada con los años.
D. Además, hay tres grandes cualidades en las que un hombre de edad debe ser sano.
1.     Debe ser sano en la fe. Si uno vive realmente cerca de Cristo, el paso de los años y las experiencias de la vida, lejos de quitarle la fe se la harán más fuerte. Los años nos deben enseñar, no a confiar menos en Dios, sino a confiar más en Él.
2.     Debe ser sano en el amor. Bien puede ser que el mayor peligro de la edad sea que nos arrastre al critiqueo y la hipercrítica. Algunas veces los años se llevan la simpatía. Desgraciadamente es posible que uno se afinque en sus maneras hasta tal punto que lleguen a fastidiarle todas las cosas y las ideas nuevas. Pero los años deberían aportar, no una intolerancia creciente, sino una creciente simpatía hacia los puntos de vista y los errores de otros.
3.     Debe ser sano en la firmeza. Los años debieran templarle a uno como al acero, capacitándole para soportar más y más, y surgir más y más como vencedor de las pruebas de la vida.

II. Las mujeres de edad (Tito 2:3-5)
A. Esta claro que en la Iglesia Primitiva se les concedía a las mujeres de edad avanzada una posición respetable y responsable. E. F. Brown, que había sido misionero en la India y conocía a fondo la sociedad angloindia del pasado, relata una cosa de lo más interesante. A un amigo suyo de permiso en Inglaterra le preguntaron: "¿Qué es lo que le gusta más de la India?" Y su respuesta sorprendente fue: «Las abuelas.» En el pasado había pocas mujeres de edad avanzada en la sociedad angloindia, porque los encargados de la administración del país casi invariablemente llegaban al final de su servicio y volvían al Reino Unido todavía bastante jóvenes; y la falta de mujeres de edad era una deficiencia seria. E. F. Brown continúa diciendo: «Las ancianas cumplen una función muy importante en la sociedad; tan importante que uno no se da cuenta hasta que es testigo de una vida social de la que están casi ausentes. Las amables abuelas y las solteronas simpáticas y caritativas son las consejeras naturales de los jóvenes de ambos sexos.» Las mujeres de edad avanzada a las que los años les han dado serenidad y simpatía y comprensión tienen un papel importante en la vida de la iglesia y de la comunidad que les corresponde por derecho propio.
B. Aquí se establecen las cualidades que las caracterizan.
1.    Su porte debe ser el que corresponde a las que se dedican a las cosas sagradas. Como bien se ha dicho: «Deben aportar a la vida diaria el porte de las sacerdotisas en un templo.» Como decía Clemente de Alejandría: «El cristiano debe vivir como si toda la vida fuera una convocación sagrada.» Es fácil comprender la diferencia que harían a la paz y a la comunión de la Iglesia el que se recordara siempre que nos dedicamos a cosas santas. Mucho de las discusiones amargadas y de las suspicacias y la intolerancia que caracterizan tan a menudo las actividades de las iglesias se desvanecería como la niebla al salir el sol.
2.    No deben divulgar historias difamatorias. Es una pésima característica de la naturaleza humana el que la mayor parte de la gente prefiere escuchar y repetir una historia maliciosa antes que una que haga pensar bien de alguien. No es mala resolución el comprometernos interiormente a no decir nada en absoluto acerca de nadie a menos que sea una cosa buena.
3.    Las ancianas deben enseñar y entrenar a las más jóvenes. Algunas veces parece que el único don que les aporta la experiencia a algunos es el de echar un jarro de agua fría a los sueños y los planes de los demás. Es un deber cristiano el usar siempre la experiencia para guiar y animar, y no para acobardar y desalentar.


III. Las mujeres más jóvenes (Tito 2:3-5)
A. A las mujeres más jóvenes se las exhorta a dedicarse a sus maridos e hijos; a ser prudentes, castas, buenas amas de casa; a portarse bien con sus criadas y obedecer a sus maridos; y el objeto de tal conducta es que nadie tenga razones para hablar mal de la Palabra de Dios.
B. En este pasaje tenemos algo coyuntural y algo que tiene un carácter permanente.
1.    En el antiguo mundo griego la mujer respetable llevaba una vida completamente recluida. Tenía sus propias habitaciones en la casa, y rara vez salía de ellas, ni siquiera para comer con los varones de la familia; y no entraba en sus habitaciones nada más que su marido. Nunca asistía a las asambleas y las reuniones públicas; rara vez aparecía en la calle, y desde luego nunca sola. De hecho se ha dicho que una mujer no tenía ninguna manera decente de ganarse la vida. Ningún oficio ni profesión le estaban permitidos; si trataba de ganarse la vida, no tenía más salida que la prostitución. Si las mujeres de la Iglesia hubieran salido de repente al mundo rompiendo las limitaciones impuestas desde siempre, el único resultado habría sido el descrédito de la Iglesia y el que se dijera que el Cristianismo corrompía a las mujeres. La vida que se les fija aquí parece estrecha y limitada; pero hay que leer esto sobre el trasfondo de las circunstancias de aquel tiempo.
2.    En ese sentido este pasaje tiene un carácter temporal; pero en otro sentido tiene un carácter permanente. Es un hecho que no hay tarea, responsabilidad ni privilegio más importante que el de formar un hogar. Puede ser que, cuando las mujeres están agobiadas bajo la carga de las mil y una responsabilidades que conllevan el hogar y los hijos, digan: «Si me pudiera librar de todo esto, podría vivir una vida realmente religiosa.» Pero es un hecho que no hay ningún lugar en el mundo donde se pueda vivir una vida realmente religiosa mejor que en el hogar. En último análisis no hay carrera más importante que la de hacer un hogar. A muchos hombres que han llegado lejos en su profesión y en su vida, les ha sido posible sencillamente porque había alguien en casa que los amaba y los atendía. Es infinitamente más importante el que la madre esté en casa para acostar a sus hijos y oírles decir sus oraciones, que el que asista a todas las reuniones públicas y de la iglesia del mundo.


 IV. Los hombres más jóvenes (Tito 2:6)
A. El deber de los hombres más jóvenes se resume en una sola frase, aunque henchida. Se les encarga recordar el deber de la prudencia. Como ya hemos visto, el que es prudente, sófrón, tiene la cualidad personal que mantiene la vida a salvo. Tiene la seguridad que viene de tener todas las cosas bajo control.
B. La juventud es por necesidad un tiempo de peligros.
1.    En la juventud se tiene la sangre más caliente y las pasiones pretenden dar las órdenes. La marea de la vida fluye más arrolladoramente en la juventud, y amenaza con arrasarlo todo, incluida la propia persona.
2.    En la juventud se tienen más oportunidades de cometer errores. Los jóvenes se encuentran en los ambientes en los que la tentación habla con voz más dominante. A menudo tienen que estudiar o que trabajar lejos de casa y de las influencias que los pueden proteger. No han asumido todavía las responsabilidades del hogar y la familia, ni se han cargado con las hipotecas de la fortuna; todavía no poseen el timón y las anclas que mantienen a los mayores en posición o en ruta mediante un simple sentimiento de obligación. En la juventud hay muchas más oportunidades de naufragar en la vida.
3.    En la juventud se tiene a veces la confianza que viene de la falta de experiencia. En casi todas las esferas de la vida, un joven será más temerario que sus mayores, por la sencilla razón de que todavía no ha descubierto todas las cosas que pueden fallar. Para dar un ejemplo sencillo, un joven conduce el coche a mucha más velocidad sencillamente porque no ha descubierto lo fácilmente que se puede producir un accidente o lo frágil que es el metal del que depende la seguridad del vehículo. A menudo asumirá una responsabilidad con un espíritu mucho más descuidado que un mayor, porque todavía no conoce las dificultades ni ha experimentado lo fácilmente que se produce un naufragio. Nadie puede comprar la experiencia; es algo que solo se adquiere con los años. Hay un riesgo y una gloria en ser joven.
C. Por eso, la primera cosa a la que debe aspirar un joven es al dominio propio. Nadie puede ayudar a otros si no ha conseguido dominarse a sí mismo. " El que domina su espíritu es mejor que el que conquista una ciudad» (Pro 16:32 ).
D. La autodisciplina no es una de las virtudes más atractivas, pero es la urdimbre de la vida. Algo realmente grande entra en la vida cuando la decisión de la juventud se fortifica con la solidez del dominio propio.

V. El maestro cristiano (Tito 2:7-8)

VI. El obrero cristiano (Tito 2:9-8)


sábado, 14 de enero de 2012

¡Yo no soy igual que tu!



Introducción:
A.    Hemos dicho que en este año tenemos como propósito fortalecer nuestras relaciones y ser una verdadera familia para Cristo.
1.     Por que es evidente que nuestras relaciones y lazos familiares no son fuertes.
a.     Por ejemplo el apóstol Pablo decía que debemos “gozarnos con los que se gozan y llorar con los que llorar” (Ro 12:15).
b.     ¿Qué se necesita para compartir con otros estas clases de emociones?
2.     Bueno debemos reconocer que esta debilidad ha afectado, esta y seguirá afectando a la iglesia del Señor. A menos que hagamos algo para evitarlo.
B.    Sin embargo hay muchas paredes que necesitamos derribar, una de ellas es la de las DIFERENCIAS.

¿Qué son las diferencias?
A.    La DIFERENCIA es la cualidad por la cual una cosa se distingue de otra. En la variedad entre cosas de una misma especie. Es la oposición de dos o más personas entre sí. (DE. Ibalpe).
1.     Todos somos diferentes y distintos unos de otros; es algo que no se puede discutir.
a.     ¡Soy único!
b.     Tanto en el mundo de las mujeres como en el de los hombres hay distinciones.
c.     Hay variedad en este sentido.
2.     Cuando nuestras diferencias o nuestra variedad interactúan entre si, bajo alguna circunstancia, entonces resulta la oposición. Una oposición interna o una manifiesta.
3.     Por ejemplo (VIDEO).
B.    Los que estamos aquí somos diferentes el uno del otro; tal vez haya alguna forma de semejanza pero, no somos iguales, así que necesitamos partir por algún punto; Pensar en nuestras DIFERENCIAS debe ser nuestro punto de partida para poder derribar las paredes que impiden el desarrollo de nuestras relaciones.

Juan 4:27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

Lucas 15:1-2 Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

Santiago 2:1-4 Hermanos míos, que vuestra fe en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado al que trae la ropa espléndida y le decís: Siéntate tú aquí en buen lugar; y decís al pobre: Estate tú allí en pie, o siéntate aquí bajo mi estrado; ¿no hacéis distinciones entre vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos?

Efesios 2:11-16 Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

Romanos 15:7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

Colosenses 3:13, Efesios 4:2 Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor.

I Corintios 12:27, Ef 4:16 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

De quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

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