ESTUDIOS BÍBLICOS

Procura con diligencia presentarte ante Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que usa bien la palabra de verdad (II Ti 2:15).

UN SOLO CAMINO

Tomás le dijo: «Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?» Jesús le dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí (Jn 14:5-6).

¡FAMILIAS FUERTES IGLESIAS FUERTES!

Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe (Gal 6:10).

RADIO ON LINE LAS 24 HORAS

Jesús respondió: «Más bien, dichosos los que escuchan la palabra de Dios, y la obedecen (Lc 11:28).

LIBERTAD DEL PECADO EN CRISTO

Entonces Jesús dijo a los judíos que habían creído en él: "Si ustedes permanecen en mi palabra, serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres" (Jn 8:31-32).

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lunes, 1 de abril de 2019

MI CRISTO: EL REY DE REYES

TEXTO: Mateo 21:1-11; I Tim 6:15

INTRODUCCIÓN:

A. En un país donde no hay rey, poco se entiende el concepto de una MONARQUIA. La monarquía es una organización de estado en la que la jefatura y representación supremas son ejercidas por una persona que, a título de rey, ha recibido el poder por vía hereditaria y puede transmitirlo del mismo modo. 

B. En los próximos minutos pasaremos un poco de tiempo hablando sobre El Rey de Reyes, un rey sin igual e incomparable. 

I. UN REY PROFETIZADO (Mt 21:6-11; Zac 9:9) 

A. En el A.T. hay una gran cantidad de versos en os que se mencionan a un futuro rey para el pueblo de Dios. (a) Su linaje (Gn 49:10; II Sam 7:16; I Cr 17:14). (b) Su soberanía (Sal 45:7; 110:1; Is 33:22; 42:1-4). (c) Su reinado (Sal 2:6; Is 22:22; Is 55:3; Jer 23:6). 

B. La escritura del A.T. y su cumplimiento en el Nuevo Testamento, ponen a Jesús nuestro Señor sobre el trono de David, trono que le corresponde tanto por linaje como por elección (Dios lo ungió). ¡Él es el Rey! 

II. UN REY HUMILDE (Mt 11:29; Fil 2:5-11, 3) 

A. La narración de nuestro texto de reflexión inicia diciendo que Jesús dio a los discípulos órdenes precisas sobre cuáles serían sus cabalgaduras (21:2-3). 

B. La IMAGEN que Israel ha tenido de un rey, siempre fue la de un imponente guerrero, investido de fuerza física y garbo y claro de seguro también dispuestos a asumir los compromisos de tener uno así (I Sam 8:10-20). 

C. Totalmente diferente a las expectativas equivocadas de los judíos, Jesús como Rey de Reyes hace la diferencia con su mansedumbre y humildad. 

III. UN REY GLORIOSO (Hch 2:29-35) 

A. La diferencia entre Jesús nuestro rey con otros reyes, con los reyes del pasado del Israel, es que sus vidas, cuales fueran, estuvieron atados tanto por vida y por muerte únicamente a la tierra a la cual gobernaron desde sus tronos. 

B. El reinado de Cristo, es uno que ha trascendido hasta los cielos, y ha traspasado las fronteras de las naciones, la muerte no significa nada, sigue siendo el rey. “¡EL REY DE REYES Y EL SEÑOR DE SEÑORES!” 

CONCLUSIÓN: 

A. Que privilegio más grande el ser súbdito de este rey en su reino. 

B. Si aún no eres súbdito del Rey de Reyes, entonces es tiempo de empezar: Cree en él (Jn 8:24), arrepiéntete de tus pecados (Lc 13:13), confiesa tu fe en él (Mt 10:32-33) y se bautizado para la remisión de tus pecados (Hch 2:38; 22:16). 

C. “Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados” (Col 1:12-14).

jueves, 22 de noviembre de 2012

¡¡¡¡Dios hecho Hombre!!!!

EBSERMONES

INTRODUCCION: 

A. Los primeros cuatro libros del N.T relatan la maravillosa historia jamás contada. 
B. El N.T no es tanto un libro de historias, sino un estudio de la salvación, cuyo mensaje central es como el divino hijo de Dios se hizo uno de nosotros para salvarnos, así que los evangelios en realidad mensajes misioneros. Nos hablan de eventos clave que relatan como se hizo realidad la salvación del hombre. 
C. ¿Cuál es la verdad que concierne a Jesús? 


I. JESUS ERA Y ES DIOS 

A. ¿Fue su nacimiento su comienzo? NO. 

1. Su nacimiento en Belén no constituyo el comienzo de su existencia. 
2. Fue solamente el acto por el cual entro en un cuerpo físico haciéndose hombre. 
3. ¿Qué significa la palabra “Dios”? 
  • “Dios” es algo así como el apellido[1] de una familia[2]
  • Dios padre, hijo, E.S. El segundo miembro de la Deidad, es Jesús, se hizo hombre por nosotros. 
B. Un pasaje en el que claramente se afirma que Jesús es Dios eterno, es (Jn 1:1[3]-5[4]). Juan dijo que Jesús es Dios y que siempre lo ha sido. Cuatro grandes verdades en cuanto a este verso: 

1. Jesús no fue creado (Jn 17:5, 24, He 7:3, Fil 2:6). 
2. Dios creo el mundo por medio de Jesús (I Co 8:6, Col 1:16). 
3. Jesús le ha dado vida a los que viven y el que puede resucitar a los muertos (Jn 11:25). Es el autor de la vida. 
4. Jesús es el señor de la vida y de la muerte, Hizo todas las cosas y cuida de todas las cosas, dando vida y reinando sobre la muerte. 

II. JESUS EL HIJO DE DIOS SE HIZO HOMBRE 

A. Jesús el hijo de Dios ¡Se revistió de carne! Jesús fue, es, y siempre será el hijo de Dios; sin embargo, en el momento de su nacimiento, el se hizo el hijo del hombre. 

B. Pablo describe como Jesús renuncio al cielo para venir a la tierra (Fil 2:5-8). 

1. Dejo el cielo. 
2. Se hizo hombre. 
  • No fue que Dios habito en un hombre. 
  • Tampoco fue que un hombre se deifico. 
  • Sino que Dios y el hombre combinaron en una sola personalidad las dos naturalezas, lo cual constituyo un perpetuo enigma y misterio que escapa a toda posibilidad de explicación (Jn 1:14a) 
3. Se hizo siervo de los hombres (Mc 10:45). 
4. Sometió al poder de la muerte. 
  • Sin este requisito no se le hubiera considerado plenamente humano. 
  • Se identifico completamente con el hombre. 
  • Se sometió a la peor clase de muerte. 
III. VIVIÓ ENTRE NOSOTROS SIENDO DIOS Y SIENDO HOMBRE

A. Era de esperar que la vida terrenal de este Dios que a la vez era hombre, fuera insólita. 

B. Para que Dios se hiciera hombre era necesario un nacimiento especial (Mt 1:20). 

C. También era de esperar que su vida fuera perfecta, dilatada, en enseñanzas divinas que no habrían podido proceder de hombre mortal alguno (Jn 7:46) 

D. No debería de sorprendernos el hecho de que manifestara poderes sobrehumanos haciendo milagros y señales (Jn 11:43-44, Mc 8, Jn 6). 


CONCLUSIÓN 

A. Estas son tres verdades de Jesús que no debemos de olvidar. 

B. Estas tres verdades nos pueden dar aliento en dos maneras: 

1. Nuestro salvador no es un hombre desvalido, sino que es Dios, el todo poderoso, eterno, creador, y sustentador. 
2. Vemos en la preexistencia de Jesús la verdad de su amor por toda la humanidad. 

C. Regocijémonos en lo que Jesús ha hizo por nosotros y tomemos la decisión, ahora mismo de obedecerle y seguirle. 


[1] Es el lazo que une a los miembros de una familia, para formar una sola unidad familiar. 

[2] “el (lae, 410), «dios». Este término fue la forma más común de denominar a una divinidad en el Oriente Medio antiguo. Aunque muy a menudo aparece solo, <el se combinaba también con otras palabras para formar un término compuesto referente a la deidad o para identificar de alguna manera la naturaleza y las funciones del «dios». De ahí que la expresión “el elohim yishrael («Dios, el Dios de Israel»; Gen 33:20) identifique las actividades específicas del Dios de Israel. 

[3] Logos = La palabra personal, el Verbo, título aplicado al Hijo de Dios. Esta identificación queda establecida por las afirmaciones de doctrina en Jn 1:1-18, declarando en los v. 1 y 2: (1) su personalidad distintiva y superfinita, (2) su relación en el seno de la Deidad (pros, con, no meramente compañía, sino la más íntima comunión), (3) su Deidad; en el v. 3 su poder creativo; en el v. 14 su encarnación («se hizo carne», lo que expresa un acto voluntario; RVR77, LBA, NVI; no como en RV, RVR, VM: «fue hecho»), la realidad y totalidad de su naturaleza humana, y su gloria «como del unigénito del Padre» (en el original la carencia de artículo destaca la naturaleza y carácter de la relación; lit., «como de unigénito de padre»); su gloria fue la de la shekina en abierta manifestación; en el v. 18 se consuma la identificación: «El unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer», cumpliéndose así el significado del título logos, el Verbo, la manifestación personal, no de una parte de la naturaleza divina, sino de la Deidad plena (véase IMAGEN). 

[4] Juan comienza su evangelio relatando eventos sucedidos antes de que comenzara la historia. Comienza con Dios en la eternidad. 


viernes, 10 de agosto de 2012

Jesús es nuestro ejemplo



Introducción:
A.    I Pedro 2:21-24, Juan 13:1-15
B.    La más poderosa forma de enseñanza es la que se da por medio del ejemplo. “El mejor sermón es el que se puede ver”.
C.    Cuando vienen los problemas es bueno preguntarnos ¿Qué es lo que haría Jesús? Asegurarnos de seguirlo, hacer las cosas que el haría bajo circunstancias similares (Mt 16:24, I Co 11:1).
D.   El mundo lee nuestras vidas, nuestros ejemplos, como si fueran cartas (II Co 11:1-3).

Viviendo como Jesús vivió
1.    Debemos asegurarnos de hacer parte de nosotros su mente y su espíritu, su naturaleza divina (Fil 2:5-11, 4:8, II Pe 1:4, Ro 8:9).
2.    ¿Cómo viviríamos si Jesús fuera nuestro vecino, que vive al otro lado de la calle? ¡Jesús esta muy cerca! (II Co 13:5-6, Ef 3:17).
3.    ¿Podríamos adorar como nosotros quisiéramos si Jesús estuviera sentado en frente? (Mt 28:20).
4.    El hombre necesita un estándar perfecto, un patrón de ejemplo perfecto, una perfecta copia para reproducir (I Pe 2:21).
5.    Un buen ejemplo es una inspiración.
a.    “Vidas de los grandes hombres nos recuerdan que podemos hacer nuestra vida sublime, y, al partir, dejar detrás de nosotros, huellas en las arenas del tiempo” Longfellow.
b.    Ejemplos de madre, padre, predicador, vecino, maestro, ciudadano, etc.
6.    Cristo es nuestro ejemplo de lealtad, devoción y obediencia (Jn 6:38, Fil 2:8-11, Lc 22:42, He 5:7-8, Jn 10:10-17).
7.    Aunque Cristo no necesitaba el perdón de pecados, el fue bautizado para cumplir toda justicia (Mt 3:13-17, Sal 119:172). Mucha gente rehúsa bautizarse (Lc 7:30, Mc 16:16, Hch 2:38).
8.    Cristo superó todo tipo de tentaciones (Mt 4:1-11, 6:9-12, I Tes 5:22, Ap 3:5).
9.    Cristo fue un ejemplo de sufrimiento (I Pe 2:21-22, Col 1:24).
10. Jesús vivió sin pecado, fue impecablemente perfecto, para darnos ejemplo. Apuntemos a la perfección sin pecado (He 4:15, 6:1).
11. Cristo fue fiel siempre que hablaba la palabra del padre y también al condenar el error (Jn 3:34; Mt 15:9, 23).
12. También Jesús fue manso y gentil en su trato con las masas (II Co 10:1). Esto es cierto respecto al cirujano al cortar con sus instrumentos, pero no lo hará si el trata de herir o dañar, etc.
13. Jesús no permitió que sus parientes obstaculizaran su trabajo (Mt 12:46-45, Jn 7:2-9, Lc 14:26, Mt 10:35-38).
14. Jesús se condescendió y se adapto a la gente común (Mc 12:37, Ro 12:16, I Ti 6:17-19).
15. La vida de Cristo puede ser llamada una vida de oración (Mt 3:13-17, Jn 17:1-24, Mt 7:11).
16. Cristo perdono a sus enemigos gratuita y completamente (Lc 23:34, Is 53, Mt 6:9-15, He 10:15-17).
17. Jesús tuvo de la iniciativa al reconciliarnos con el Padre (Lc 19:10, Mt 18:15-18, 5:23-25).
18. Jesús nunca se quedo callado aun cuando fue rechazado, odiado y despreciado (He 12:1-3, Ap 2:10, Mt 24:13).
¡Jesús es nuestro ejemplo!

sábado, 18 de febrero de 2012

Dios desea que yo sea un modelo de su carácter



Introducción:
A.    Dios tiene un plan para con nosotros. Ese plan incluye que seamos parte su pueblo y que cada creyente sea un modelo de su carácter.
1.       Quiere que lo imitemos, que vayamos siendo transformados y pareciéndonos más a Cristo.
2.       El apóstol Pedro lo dijo: “...como aquél que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir”
B.    Pablo nos manda a no ser conformados por los deseos de este mundo, sino a ser transformados mediante la renovación de nuestra mente, y esto a través de la Palabra de Dios. En una ocasión dijo: “ya no vivo yo; Cristo vive en mí”. Es nuestro deber crecer en semejanza a Cristo, nuestro modelo de conducta y carácter.
C.    Veamos algunas maneras en que podemos imitar a Cristo en lo que hizo mientras estuvo aquí en la Tierra.

I. En medio del sufrimiento (I Pe 2:22).
A.       Hay muchas causas del sufrimiento. Sin embargo, hay dos razones básicas: justas e injustas. Sufrimos justamente cuando se trata de alguna consecuencia de nuestro pecado, cuando es el resultado de alguna necedad o simplemente cuando se trata de los efectos de vivir en un mundo imperfecto y lejos del temor de Dios.
B.     El apóstol no se refiere a ninguna de estas circunstancias. Pedro se refiere a sufrir como resultado de hacer el bien. El sufrimiento que tiene en mente se trata de uno que tiene como causa alguna injusticia. (El v.22) dice claramente que Cristo no cometió pecado; sin embargo, él escogió sufrir para que nosotros pudiéramos ser libres.
C.     En la época de Pedro, muchos cristianos eran criados, siervos o empleados; Pedro los anima a que estén sujetos a los amos sin importar si su carácter los hacen merecedores de su obediencia.
D.     Cuando seguimos el ejemplo de Cristo y vivimos para los demás, también podemos llegar a sufrir. Nuestra meta debe ser afrontar el sufrimiento como Cristo: con paciencia, calma y confianza de que Dios tiene el dominio del futuro.
E.     En medio de una sociedad enferma por deseos de venganza, odio, resentimiento y rebelión a las autoridades, debemos estar dispuestos a sufrir por el bien mayor de los demás. Alguien le preguntó a un creyente ¿Porqué sufren los justos? A lo que respondió. ¿Y por qué no? Ellos son las únicas personas que pueden resistir.

II. En el servicio (Jn 13:14-15).
A.     Era la última noche que Jesús pasaría con sus discípulos antes de ir al Calvario a morir por ellos cuando hizo algo que los dejó a todos con la boca abierta: lavarles los pies sucios y llenos de polvo. Lavar los pies de los invitados era una tarea que era realizada por un siervo, no por el anfitrión. Lo hacía el esclavo, no el dueño de la casa. Y no era cualquier siervo, sino el de menor rango. Con razón Pedro se sorprendió hasta el punto de indignarse y resistirse a que Jesús le lavara sus pies.
B.     Al igual que Pedro, no hemos entendido la lección que Jesús enseñó a sus discípulos aquella noche de intimidad; que en el reino de los cielos es imposible dirigir sin estar dispuesto a servir. Es muy fácil y agradable servir a quienes consideramos que están por encima de nosotros, como nuestro jefe, el pastor, nuestros padres, alguna autoridad o simplemente alguna persona renombrada. Pero servir a quienes consideramos por debajo de nosotros como nuestros hijos, empleados, esposas (en el caso de los maridos) requiere de mucho esfuerzo; es un precio muy alto que pocos están dispuestos a pagar.
C.     Esto nos deja una gran enseñanza: Si Dios, el rey del Universo hecho carne está dispuesto a servir, cuánto más nosotros (sus criaturas) debemos imitarlo sirviendo de cualquier manera que glorifiquemos su Nombre. Lo menos que podemos hacer al respecto es lo mismo que está en el (v.16): no somos mayores que nuestro Señor; así que debemos ir más allá del reconocimiento de lo importante que es servir y demostrarlo con hechos.
D.     Tal vez nos haga falta resaltar una frase que aparece escondida en el (v.1) allí dice que Jesús amó a sus discípulos hasta el fin. Los amó hasta en el último momento. Una posible traducción podría ser que los amó hasta lo sumo. Y eso es precisamente lo que Jesús demostró en estos últimos 4 capítulos del evangelio de Juan. Un amor intenso, sacrificial y abnegado (como el de Jesús) es lo que necesitamos para servir a la gente. Dios manda a servir a los demás hasta el punto de estar dispuestos a dar nuestra vida.
E.     Piense ahora mismo: ¿A quién puedo servir hoy? ¿Quién necesita de mis capacidades, de mis posesiones, de mis palabras, de mi esfuerzo, de mi dinero? No pierda de vista que hay una bendición para todos aquellos que saben y hacen lo que Jesús demanda de nuestras vidas. Hemos visto que debemos ser modelos del carácter de Dios en el sufrimiento y en el servicio. Finalmente, podemos ser un modelo del carácter de Dios en

III. En la pacificación (Col 3:13).
  1. ¡Qué palabras más pesadas a nuestros oídos... y mucho más para nuestra voluntad! Somos vulnerables a las ofensas de los demás hasta el punto de que andamos siempre a la defensiva para no ser atacados. Hemos sido condicionados a responder instantáneamente de la misma manera en que somos agredidos por quienes nos rodean. Vivimos en el nivel de devolver mal por mal. No queremos ser vistos como inferiores o débiles si no respondemos la ofensa. Queremos ser nosotros los que tengamos la última palabra.
  2. Y si no podemos salir triunfadores porque nos topamos con alguien más terco que nosotros, entonces abrigamos los perversos sentimientos de odio, resentimiento y amargura, que como dice Santiago comienza como una peligrosa raíz, pero al final llegan a contaminar a muchos. Mucha gente hoy duerme y despierta con resentimiento y odio hacia ciertas personas que en algún momento de sus vidas los agredieron o hirieron. En sus corazones hay sentimientos de venganza y rencor, y en consecuencia no viven en gozo y paz completos.
  3. Hubo alguien que tuvo todos los motivos para abrigar rencor, venganza y resentimiento, pero que se resistió a la idea de ser vencido por ellos. Tenía todo el poder a su alcance para despedazar a sus enemigos, pero que en lugar de eso decidió hacer lo impensable: perdonó. Jesús fue burlado, agredido, despreciado y traicionado mientras estuvo en la Tierra, pero en ningún momento dio muestras de ira hacia sus enemigos. En vez de agredir, él sanó; en vez de maldecir, él bendijo; en vez de atacar, se dejó atacar. Su misión fue de reconciliar al mundo con Dios, a pesar de que le tuvo que costar su misma vida.
  4. Todo esto que se enseña en cada página de la Biblia es muy conocido por todos nosotros. Pero, ¿Por qué nos cuesta tanto trabajo hacer lo mismo? La respuesta es simple: nos hemos olvidado de cuánto Dios nos perdonó. Dios nos perdonó y promete que nunca más se acordará de nuestras ofensas; es más dice que las ha echado en el fondo del mar.
Cuando Ud. le vuelve a pedir perdón a Dios por un pecado que ya le ha confesado anteriormente, él se sorprende y pregunta: ¿De qué me hablas? ¿Cuál pecado?
  1. ¿Le es difícil perdonar a alguien que se ha equivocado un poco, cuando comparado con Dios, él le ha perdonado a Ud. muchísimo? Entonces necesita meditar y reflexionar bastante en todo lo que significó la muerte para Cristo. Su perdón y amor infinitos seguramente le ayudará a amar y a perdonar a otros. No olvide: De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
  2. Ilustración: No hace mucho tiempo, dos hermanos que vivían en granjas juntas cayeron en un conflicto. Este fue el primer conflicto serio que tenían en 40 años de cultivar juntos hombro a hombro, compartiendo maquinaria e intercambiando cosechas y bienes en forma contínua. Esta larga y beneficiosa colaboración terminó repentinamente. Comenzó con un pequeño malentendido y fue creciendo hasta llegar a ser una diferencia mayor entre ellos, hasta que explotó en un intercambio de palabras amargas seguido de semanas de silencio. Una mañana alguien llamó a la puerta de Luís. Al abrir la puerta, encontró a un hombre con herramientas de carpintero. "Estoy buscando trabajo por unos días", dijo el extraño: "quizá usted requiera algunas pequeñas reparaciones aquí en su granja y yo pueda ser de ayuda en eso". - "Sí", dijo el mayor de los hermanos, "Tengo un trabajo para usted. Mire, al otro lado del arroyo aquella granja, ahí vive mi vecino, bueno, de hecho es mi hermano menor. La semana pasada había una hermosa pradera entre nosotros y él tomó su tractor y desvió el cauce del arroyo para que quedara entre nosotros. Bueno, él pudo haber hecho esto para enfurecerme, pero le voy a hacer una mejor". ¿Ve usted aquella pila de desechos de madera junto al granero? "Quiero que construya una cerca, una cerca de dos metros de alto, no quiero verlo nunca más." El carpintero le dijo: "Creo que comprendo la situación. Muéstreme donde están los clavos y la pala para hacer los hoyos de los postes y le entregaré un trabajo que lo dejará satisfecho." El hermano mayor ayudó al carpintero a reunir todos los materiales y dejó la granja por el resto del día para ir por provisiones al pueblo. El carpintero trabajó duro todo el día midiendo, cortando, clavando. Cerca del ocaso, cuando el granjero regresó, el carpintero justo había terminado su trabajo. El granjero quedo con los ojos completamente abiertos, su quijada se cayó. ¡No había ninguna cerca de dos metros! En su lugar había un puente -¡un puente que unía las dos granjas a través del arroyo!- Era una fina pieza de arte, con todo y pasamanos. En ese momento, su vecino, su hermano menor, vino desde su granja y abrazando a su hermano le dijo: "¡Eres un gran tipo; mira que construir este hermoso puente después de lo que he hecho y dicho!". Estaban en su reconciliación los dos hermanos, cuando vieron que el carpintero tomaba sus herramientas. "¡No, espera!", le dijo el hermano mayor. "Quédate unos cuantos días. Tengo muchos proyectos para ti", le dijo el hermano mayor al carpintero. "Me gustaría quedarme", dijo el carpintero, "pero tengo muchos puentes por construir".

Conclusión:
A.     Lo que hizo Cristo es nuestro máximo ejemplo: son como las pisadas en las que debemos poner nuestros pies todos los días para caminar con seguridad.
B.     Si queremos ser luz del mundo, es necesario ser modelos del carácter de Dios, que nos ha sido revelado en su Hijo Cristo.
C.     Al vivir como Él traeremos gloria y nuestras vidas serán bendecidas ampliamente.


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