martes, 15 de mayo de 2012

Introducción a Primera de Timoteo

I Timoteo es una de las tres cartas lla­madas comúnmente (por los denomina­cio­nalistas) "pas­to­rales", las otras dos son II Timoteo y Tito. Desde luego Tim­oteo no era "pastor" en el sentido bíblico de la palabra; evange­lista, sí. Esta carta es muy semejante a la de Tito, y parece haber sido escrita por Pablo más o menos al mismo tiempo que ella, o posiblemente un poco antes, y para propósito seme­jante. Tanto Timo­teo, como Tito, habían sido dejados por Pablo en ciertos lugares para atender a ciertos problemas en las iglesias. 

I. El destinatario: Timoteo (I Ti 1:2, II Ti 1:2). 

A. Hechos 16:1-3 narra la primera informa­ción que tenemos en cuanto a él. 
B. Era hombre de fe no fingida, y bien instruido en las Escrituras del Antiguo Testa­mento (II Ti 1:5; 3:15). Su madre y su abuela tuvieron gran parte en esa instrucción. 
C. Fue enviado por Pablo para con­firmar y exhortar (I Tes 3:2, Hch 19:22, I Co 4:17, 16:10-11, Fil 2:19), como ahora fue dejado en Éfeso para esto y para tomar medidas contra falsos her­manos (1 Timoteo). 
D. Estuvo con Pablo durante su primer encar­celamiento (Fil 1:1; Col 1:1; Film 1), y desde Roma fue enviado por Pablo a Filipos (Fil 2:19-23). Después de ser Pablo liberado de prisión, evidentemente Timoteo le acompañó a Éfeso, donde Pablo le dejó (I Ti 1:3). 
E. Poco antes de la muerte de Pablo, se le mandó a Timoteo que procu­rara venir a Pablo en Roma (II Ti 4:9, 21). 
F. Timoteo fue encarcelado al­guna vez (He 13:23). 
G. Parece que Timoteo era de un carácter algo tímido (II Tim 1:6-7). 
H. Padecía de alguna enfermedad del estó­mago (I Ti 5:23). 
I. Desde su conversión, hasta la última men­ción de él en las Escrituras, Timoteo era hombre perse­verante en la fe. Su ge­nerosidad y completa falta de egoísmo eran sobresalientes (Fil 2:20-22). Su carácter era en verdad hermoso. 

II. El autor de la epístola: Pablo (I Ti 1:1). 

A. Parece que Pablo escribió primero una carta a Timoteo, la que lla­mamos I Timoteo, luego escribió la carta a Tito. Después, cuando estuvo encar­celado la segunda vez, escribió otra carta a Tim­oteo, la que llamamos II Timo­teo. 
B. Pablo había escrito desde Roma, cuando estuvo encarcelado la primera vez, las cartas llamadas "de la prisión", y tal vez Filemón sea la última de éstas, pues ya es­peraba pronto ser liberado de su prisión (Fil 2:24, Film 22). Después, al gozar otra vez de li­bertad, hizo algunos viajes de predicación. Es­tuvo en Creta, donde dejó a Tito, y en Éfeso, donde dejó a Timoteo. Fue a Macedonia, a Nicápolis, y tal vez hasta España durante este tiempo. Entonces fue encarcelado la se­gunda vez, y escribió II Timoteo poco antes de su muerte. 
C. El remitente de esta carta es, por lo tanto, el apóstol Pablo. 

III. La fecha 

A. Fue escrita más o menos al mismo tiempo que Tito. La escribió en­tre los dos encarce­lamientos. De Roma, Pablo viajó a varios lu­gares (en I Ti 1:3, se mencionan Éfeso y Macedo­nia; en II Ti 4:13, 20, Troas y Mileto; Fil 2:24 dice que esperaba llegar a Filipos; y Tito 1:5 habla de haber estado en Creta). Más tarde fue encarcelado por segunda vez en Roma, y allí escribió II Timoteo. 
B. Pablo esperaba ser liberado de la cárcel en Roma (Fil 2:24; Film 22). Durante este período de libertad (entre los años 62 y 67 d.C.), viajó a los lugares men­cionados en estas tres cartas referi­das. Si acaso logró su propósito de visitar a España (Ro 15:24, 28), fue durante este tiempo. Así que es posible que entre el 63 y 64 d.C. Pablo haya escrito la carta. 
C. Probablemente la es­cribió desde Mace­do­nia (I Ti 1:3). 

V. El tema de la carta 

A. La exposición de quienes en­señaban otra doctrina, en lugar de la sana doctrina. 
B. El gobierno y obra de la igle­sia local, inclusive la obra del evan­gelista. 
C. La conducta que corresponde al cris­tiano. 

VI. El propósito de la carta 

A. Fue recordar a Timoteo de su misión espe­cial en Éfeso, y de guiarle en ella. Había de mandar a algunos que no en­señaran diferente doctrina (1:3) y de en­señar ciertas cosas a los hermanos (4:6). Para esta obra bastaría la "sana doc­trina", el evangelio (1:10-11). 
B. El propósito de esta carta es similar al que tuvo Pablo cuando escribió a Tito (1:5). 
C. Pablo también escribió a Timoteo con el propósito de darle algunas in­strucciones per­sonales (4:12-16; 6:11-12). 
D. En general, toda la carta tiene el propósito de hacer saber cómo debe el cristiano condecirse en la iglesia de Dios (3:15). 

VII. La ciudad de Éfeso 

A. Aquí Pablo pasó más tiempo ininterrum­pi­da­­mente que en cualquier otro lugar durante sus viajes de predicación (Hch 20:31). Su trabajo tuvo gran efecto (Hch 19:10, 17, 20), aun precipitó un alboroto (Hch 19:40; 20:1). El discurso de Pablo a los ancianos de la iglesia en Éfeso, regis­trado en Hch 20:17-35, es con­movedor. Desde Roma, y mientras estaba preso en Roma, escribió la epís­tola a los efesios, más o menos en el año 61 ó 62. 
B. Era ciudad principal de Asia, en la costa occi­dental. Influía grandemente en las ciu­dades cir­cun­ve­cinas de Asia. Entre los dos en­carcela­mientos de Pablo, éste dejó aquí a Timoteo para que comba­tiera a los falsos maestros, condenando sus errores. El efecto de esta obra sin duda se ex­tendió a las demás iglesias de la región (Ap 1:11). 
C. Más tarde esta ciudad llegó a ser el hogar de Juan el apóstol, de donde es­cribió sus epís­tolas y Apocalip­sis, según creían algunos co­mentaristas primitivos. 
D. Tal era el campo en que Timoteo ahora se en­contraba con su comisión. 

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